MUNDIAL 2026
Un Mundial coral con 26 nuevas estrellas brillando en los cielos de España por la eternidad. De Chattanooga a Nueva Jersey.
Sonó Superestrella antes, pero también después, porque 26 estrellas se elevaron a los cielos de España para la eternidad. Con el gol de Ferran, con la asistencia de Nico, con la brújula de Rodri, con la muralla de Laporte, Cubarsí y Unai, con laterales en lugar de puñales, con Merino poniéndose la capa por costumbre, con Lamine dejando el traje de luces para sacar brillo al de obrero. Con una exhibición coral, bajo la partitura de Luis de la Fuente, director de orquesta bajo la enseñanza de la Antigua Roma.
El Mundial de todos, el de las 26 superestrellas.
Unai Simón
Partidos: 8. Minutos: 840. Goles encajados: 1.
Estuvo 650 minutos sin encajar gol en Mundiales. Por delante suya, nadie. Por detrás, solo leyendas: Zenga, Casillas, Shilton... Sólo De Ketelaere le batió y cuando no tuvo trabajo bajo palos, aportó seguridad por arriba y algún regate cardíaco por abajo. Quizás su último Mundial, pero qué Mundial.
David Raya
Partidos: 0. Minutos: 0. Goles encajados: 0.
Es el mejor portero de la Premier, sin discusión. Para muchos, también el mejor del mundo. Aun así, no solo acepta el contexto, sino que ha sido el primero en alegrarse y en felicitar a Unai por su récord. Cuando no ha estado el del Athletic previamente, el uno ha sido él. Está preparado.
Joan García
Partidos: 0. Minutos: 0. Goles encajados: 0.
Fue el elefante en la habitación en los meses previos, pero el ruido sólo estuvo fuera. Joan, el mejor portero de LaLiga (qué tridente...), aterrizó en el ecosistema Selección y fue uno más desde el minuto uno, desde la concentración de marzo que preparó el terreno. Un torneo, un Mundial. Nada mal.
Pedro Porro
Partidos: 6. Minutos: 564. Goles: 2.
Una de las historias del Mundial. Empezó como suplente y terminó como un avión. Sus goles (Austria y Francia) han sido la punta de un iceberg enorme. Secó a Doku, Nuno Mendes y Leão, Barcola y Mbappé... Se entendió de maravilla con Lamine y en el vestuario, una de las sonrisas. Y qué final. Pasa a una nueva dimensión.
Marcos Llorente
Partidos: 3. Minutos: 186. Goles: 0.
El reverso de la moneda de Porro. De inicio ante Cabo Verde y después repitió contra Uruguay. Físicamente, un portento. Frente a los charrúas asistió a Baena en el único tanto del partido. La suplencia en las eliminatorias no le agrió el humor y dejó la imagen perenne y simpática de los entrenos, liderando el clan del sol.
Laporte
Partidos: 8. Minutos: 729. Goles: 0.
El único central que repetía tras la Eurocopa y demostró que es jugador de grandes citas. Imperial desde el comienzo, fue el mariscal de España, el jefe de la mejor defensa del campeonato. Sensacional por arriba e inteligente en la lectura de partidos. Hizo la vida más fácil a todos y los rivales terminaron tapando sus diagonales a Lamine. Por algo será.
Cubarsí
Partidos: 8. Minutos: 750. Goles: 0.
La revelación del torneo. No porque su temporada no invitara a ello, pero era su primera gran reto con La Roja. Sobresaliente. Sus cifras de pases compiten con los mejores medios. Y sin balón se fajó, estuvo seguro y muy valiente. Si había dudas por su bisoñez, ahora todo son certezas. Mejor joven del Mundial. El central del futuro ya está aquí.

Grimaldo
Partidos: 0. Minutos: 0. Goles: 0.
Partner in crime de Cucu. Rivales íntimos, porque compiten por la posición, pero son grandes amigos. Cumplió su sueño de volver a España, al fichar por el Atleti durante el torneo, y también el de ser campeón del mundo. Menudo verano. Uno de los más bromistas y los motores de la expedición. Sin jugar, vertebral.
Cucurella
Partidos: 8. Minutos: 750. Goles: 0.
El mejor tres del campeonato, otra vez. Su fichaje por el Madrid marcó los primeros días, pero no fue una distracción. El mejor ante Cabo Verde, repartió dos asistencias contra Austria y entre Olise y Dembélé no lograron hacerle cosquillas. Todo garra. Messi no pudo con él. Ahora, a tatuarse a Luis de la Fuente.
Eric Garcia
Partidos: 1. Minutos: 31. Goles: 0.
Parecía que se iba a ir del Mundial sin jugar un minuto, pero tuvo que sustituir nada menos que a Laporte y su debut se produjo en la final. Menudo guion. Siendo todavía joven, es un veterano. Cubarsí y Lamine se han apoyado mucho en él. Llevaba sin aparecer desde Qatar y vuelve... como campeón.
Pubill
Partidos: 1. Minutos: 1. Goles: 0.
Aquel 3-0 a Austria estará para siempre en la retina de Pubill. Salió por Laporte y se estrenó en un Mundial. El 26º atlético en debutar en un Mundial con La Roja Su gran temporada le convirtió en el tercer central de De la Fuente. Inseparable de Llorente y Ferran en esas sesiones de Vitamina D.
Rodri
Partidos: 8. Minutos: 726. Goles: 0.
Qué decir. Se preparó para esto y lo consiguió. Clínic tras clínic, exhibición a exhibición. La fase grupal fue rodaje, para terminar recordando por qué es Balón de Oro. “Es el día de nuestras vidas”, anunció en AS. Lo ha sido, el de todos. Gracias, en gran parte, a él. MVP.

Zubimendi
Partidos: 1. Minutos: 31. Goles: 0.
Se estrenó en la final, para sustituir a Rodri y participar de una cita histórica. Hasta ese momento ni una mala cara. “Es el segundo mejor mediocentro del mundo”, ha repetido De la Fuente. Pero por delante estaba el primero, el capitán. En la Eurocopa sí que fue protagonista, con su gran papel en la final.
Fabián
Partidos: 8. Minutos: 322. Goles: 1.
Una montaña rusa... para terminar en la parte más alta. Sacrificado tras el debut, recuperó la titularidad en cuartos. Y respondió con el primer gol a Bélgica. Para brillar también ante Francia, con un nivel similar al de la Eurocopa, para salir de inicio de nuevo en Nueva Jersey. De menos a mucho más.
Pedri
Partidos: 8. Minutos: 500. Goles: 0.
Terminó como siempre soñó, en lo colectivo, y aunque perdió el puesto como titular, en l final es exhibió. Hizo una buena fase de grupos, siendo el mayor filtrador de balones al tercio final y también el mayor ladrón en la zona, pero su nivel no fue el habitual después y pasó a ser relevo. Lo asumió, se desfondó y manejó a Argentina a su antojo para terminar.
Merino
Partidos: 7. Minutos: 203. Goles: 2.
El bailarín del banderín. Será el Mundial de Merino, santo en San Fermín y siempre. Tras ponerse la capa aquel día en Stuttgart, volvió a hacerlo en Dallas y Los Ángeles. Sobre la bocina le marcó a Portugal, también a Bélgica. Titular ante Uruguay, fue decisivo como supersuplente. Héroe infinito.
Olmo
Partidos: 8. Minutos: 495. Goles: 0.
El factor X de la Roja. Su salto a la titularidad dinamizó a España y su salida ante Uruguay se notó. No volvió a sentarse de inicio. Dos asistencias para él, pero una sensación de peligro perenne y que lo cambió todo. En un estado de forma sensacional, perfectamente podría haber sido el MVP del torneo.
Gavi
Partidos: 2. Minutos: 76. Goles: 0.
La sorpresa del primer día, para solo aparecer esporádicamente desde entonces. Le penalizó la espesura del arranque y estar en una posición, la banda izquierda, donde sus características brillan menos. Soñó con marcar el gol decisivo de chilena y no lo hizo, pero celebró como el que más. Más que “juguete”, corazón.
Ferran
Partidos: 8. Minutos: 283. Goles: 1.
Ya había sido decisivo contra Bélgica, había jugado en todas partes, derecha, izquierda y en punta. Con dos larqueros, sin morder... pero el Tiburón se guardó la dentellada para el mejor momento. Se le resistió el gol, pero qué gol. De Iniesta a Ferran. Para siempre en el corazón de los 50 millones de españoles.
Baena
Partidos: 7. Minutos: 487. Goles: 1.
De no tener minutos ante Cabo Verde a ser indiscutible y diferencial. Su gol ante Uruguay y su MVP descorcharon un duelo embotellado. Su capacidad entre líneas ayudó a agilizar el juego y garra defensiva fue un plus. La Selección ha sido como pasar por el diván tras un año complicado. Juegos, Eurocopa... y Mundial.
Lamine
Partidos: 8. Minutos: 495. Goles: 1.
Abrió la lata ante Arabia y a partir de ahí, agitó. Sin hacer suyo el torneo (aunque ganó dos MVPs), pero siendo decisivo. Forzó el penalti ante Francia y realizó un trabajo menos luminoso e indispensable. Se mete de lleno en la carrera por el Balón de Oro.

Nico Williams
Partidos: 6. Minutos: 118. Goles: 0.
Las lesiones han sido tortura en el curso... y en América también. Cuando volvía, una entrada de Canobbio le mandó a la enfermería de nuevo. Por suerte, pudo tener minutos y en la final se resarció. Fue crucial, incontrolable y se apuntó la asistencia, de coronilla, a Ferran. No fue el puñal de la Eurocopa, falto de rodaje y chispa, pero el Mundial es el mejor bálsamo para volar.
Yeremy Pino
Partidos: 2. Minutos: 69. Goles: 0.
Pudo irse a casa, lo temió y lloró, cuando parecía que ante Uruguay se había roto la clavícula. El mal fue el menor y no solo se quedó, sino que volvió a jugar. En Qatar no pudo debutar, en 2026 se quita la espina personal y se lleva el alegrón global. Uno de los revulsivos de De la Fuente.
Víctor Muñoz
Partidos: 0. Minutos: 0. Goles: 0.
Fue una de las revelaciones de LaLiga y apuntaba a serlo del Mundial. Por su regate, su carácter reactivo, su filo. Pero las molestias le han cortado las alas. Comenzó tocado y cuando iba a regresar, segundo percance muscular. Pudo volver, pero no jugar. Por el camino fichó por el Liverpool. Año inolvidable.
Oyarzabal
Partidos: 8. Minutos: 606. Goles: 5.
Se mueve como un falso nueve, pero tiene el olfato de un nueve. Dos dobletes (Arabia y Austria) y el penalti, sangre de hielo, contra Francia. Para igualar a Butragueño y Villa como los únicos españoles con cinco goles mundiales. Marcó en la Euro, pichichi en el Mundial. Historia de España.
Borja Iglesias
Partidos: 1. Minutos: 1. Goles: 0.
Pocos minutos, mucho protagonismo. En el campo jugó en el último suspiro ante Portugal y su emoción, al explicarlo a posteriori, fue la de España. Fuera del terreno de juego, uno de los pegamentos del grupo. El más veterano, pero con espíritu joven, junto a Lamine fue el encargado de ponerle música a la gesta














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