
CIENCIA
Carlos García-Galán, director del programa Base Lunar de la NASA, sobre el vuelo de Artemis II: “No vamos a la Luna a poner la bandera, vamos para quedarnos”
El 7 de diciembre de 1972 fue la fecha del lanzamiento de la última misión tripulada de la Administración Nacional de Aeronáutica y el Espacio (NASA) a la Luna. Doce días más tarde, la tripulación regresaba a la Tierra después de haber pisado suelo lunar. Desde entonces, han pasado casi 54 años sin que el ser humano haya ido más allá de la órbita terrestre baja. Y eso es algo que está a punto de cambiar.
Este miércoles (si todo sale bien, hacia la medianoche española), cuatro astronautas (tres hombres y una mujer) pondrán rumbo a la órbita lunar en un vuelo en el que recorrerán más de un millón de kilómetros durante diez días. El objetivo, claro: probar los sistemas de transporte vital de la nave espacial Orion de cara a las próximas misiones en las que sí habrá alunizaje.
El encargado de llevar a estos cuatro astronautas a la órbita lunar será el cohete Space Launch System (SLS), el más potente desarrollado por la NASA, que despegará desde el Centro Especial Kennedy. Un pequeño paso antes del gran salto: construir una base permanente en la Luna. Un proyecto que está a cargo de un español: Carlos García-Galán, ingeniero aeroespacial malagueño con más de 27 años de experiencia en vuelos espaciales tripulados, es el director del programa Base Lunar de la NASA.
Ha trabajado como controlador de vuelo de la Estación Espacial Internacional (ISS, por sus siglas en inglés) y fue una figura clave en la integración del Módulo de Servicio Europeo de la nave Orion, esencial para las misiones del programa Artemis. Tras ser subdirector del programa Gateway, la NASA lo eligió para dirigir el nuevo proyecto lunar, presentado con su ya icónica frase: “Soy vuestro hombre de la Luna”. Diario AS ha charlado con García-Galán, también miembro del Equipo de Gestión de Artemis II (supervisará las decisiones críticas durante la misión), horas antes del lanzamiento de la nave Orion.
De Vélez-Málaga a la Luna... ¿Cómo se siente a escasas horas del lanzamiento de la misión Artemis II? ¿Va a costar dormir?
Ahora mismo ya hemos empezado la cuenta atrás para la misión, están los equipos de operaciones ya en sus consolas, en los centros de control, del lanzamiento y de la misión. El lanzamiento aquí en Kennedy y de la misión en Houston. Es muy importante estar concentrados, no perder el contexto de lo que está ocurriendo. Y sí que hay muchas emociones porque llevamos trabajando en esto muchísimos años. Me imagino un poco cómo se sienten los astronautas y es una mezcla de anticipación, emoción y también la responsabilidad de que vamos a hacer algo histórico. Mañana (por hoy) igual me siento un poco diferente, pero hoy muy contento y con muchas emociones. Costar dormir, no creo. Lo de dormir no tengo problemas.
¿Cómo ha sido el camino que se ha tenido que recorrer hasta llegar hasta el día de hoy? ¿Qué hitos se fueron superando?
Empezó hace mucho tiempo, cuando empezamos a montar la nave. Yo he participado en muchas partes del diseño de la nave Orion. Y me acuerdo específicamente de cosas puntuales. Por ejemplo, acababa de cambiarme de trabajo, era el manager de la integración del módulo de servicio europeo, y un par de semanas después de conseguir ese trabajo estuvimos aquí en Kennedy cuando vino el módulo de Alemania. Y me acuerdo de estar recibiéndolo con el astronauta Jeremy Hansen. Que estaba con nosotros todavía no lo habían nombrado para la misión.
Y después también me acuerdo mucho de las simulaciones y todos los problemas que hemos tenido intentando formar y hacer un equipo que fuera unido y estar preparado no solo individualmente, sino conjuntamente. Y eso lo llevamos haciendo desde hace meses. También me acuerdo que pasamos mucho tiempo hablando, como que imaginándonos lo que sería esta misión y cómo se utilizaría ese módulo de servicio, y ahora él está ya preparado para que lo lancemos. Son cosas que, no sé, es algo increíble, pero también muy enfocados en lo que tenemos que hacer. Llegamos a un punto el mes pasado que dijimos: “Estamos preparados”. Hay una preparación increíble, no te puedes imaginar lo que hemos trabajado para esto.
¿Cuáles serán los hitos que marquen que la misión haya sido un éxito?
El objetivo principal es hacer que sea esta la última prueba de la nave Orión. Si podemos hacer una misión en la que decimos “sí, hemos comprobado que la nave está preparada para operaciones a la Luna”. Yo creo que eso es lo que significa que la misión ha sido un éxito. A partir de ahí, por supuesto, queremos volver a la Luna. Entonces, queremos hacer la misión que nos lleve a la Luna para también coger la suficiente velocidad como para probar el escudo térmico de Orión, que tenemos que hacer más pruebas con él. Y también, después hay objetivos secundarios, por ejemplo, probar los controles de la nave, que lo haremos muy pronto después del despegue. Una vez que nos separemos de la tercera fase, los astronautas van a tomar el control y hacer una simulación de acoplaje. Pero yo creo que lo principal es que terminemos la misión y digamos “ya podemos contar con la nave Orion para hacer operaciones hasta la Luna”.
“El objetivo principal es que esta sea la última prueba de la nave: queremos volver a la Luna”
Carlos García-Galán, director del programa Base Lunar de la NASA
Esta es una misión para romper barreras: el primer astronauta no estadounidense, el primero de raza negra, la primera mujer, y la cara oculta de la Luna...
La verdad es que tienes razón, son retos que vamos a hacer en esta misión. Yo no los veo a ellos de ninguna manera ni característica. Yo los conozco por sus nombres y por nuestra amistad y lo que representan, son humanos que no te puedes imaginar. Si los llegas a conocer, yo no podría escoger a mejores personas para representarnos en este hito histórico. Todos saben perfectamente lo que están haciendo, a quién representan, y además, técnicamente, y también su capacidad para divulgar y contarnos lo que están sintiendo. Es una tripulación increíble, perfecta para esta misión.
¿Cómo pueden ser esos momentos en que estén incomunicados con la nave? ¿Cuánto tiempo durará?
No estoy seguro, no me acuerdo exactamente cuánto tiempo (unos 40 minutos) va a durar ese periodo de cero comunicación. La parte en la que pueden estar haciendo fotos y todo eso de la cara oculta de la Luna son más o menos cuatro horas. Parte de ese tiempo, estarán fuera de comunicación porque no podremos ver directamente a la Tierra y no hay ningún satélite alrededor que pueda comunicarse como un relevo. Pero sí, serán más o menos 4 horas las que estarán pasando por la cara oculta.
¿Será esta misión un gran salto para la humanidad pese a que no implique el aterrizaje lunar?
Yo creo que es un gran salto, porque estamos haciéndolo con un sistema nuevo, una nave nueva que está hecha para hacer exploración sostenible de la Luna. Entonces, volver después de más de 50 años está claro que es histórico, y además con una tripulación donde llevaremos el primer astronauta que no es americano, o sea, no es estadounidense. Irá la primera persona de raza negra, e irá la primera mujer. Entonces, hay muchos hitos que vamos a hacer en esta misión, pero es solo el primer paso en lo que es la carrera de exploración.
“Volver después de más de 50 años está claro que es histórico, especialmente con esta tripulación”
Carlos García-Galán, director del programa Base Lunar de la NASA
¿Cuáles serán los momentos más críticos de la misión?
Las primeras 24 horas está claro que van a ser lo más crítico, y después la reentrada. Las primeras 24 horas porque es cuando vamos a coger más energía en toda la misión. El despegue siempre es complicado. Aunque no hay mucho que podamos hacer una vez que encendemos los motores. Pero después hay que hacer la demostración del acoplaje, y en las primeras 24 horas chequear todo lo que está ocurriendo en la nave para asegurarnos de que los astronautas están seguros si los mandamos en un viaje de 3, 4, 5, 6 días hacia la Luna. Entonces, estas 24 horas primeras vamos a estar chequeando todos los aspectos de la nave, todos los datos. Siempre que hacemos una misión hay algo que no entiendes al 100%, aunque no puedas decir que es una anomalía, pero hay algo que habías predicho una cosa, y está saliendo la otra. Que el equipo pueda decir “entendemos más o menos todo bien y lo podemos mandar hacia la Luna”, va a ser importantísimo. Y por supuesto queremos mandarlos. Entonces esas 24 horas van a ser frenéticas.
“Siempre que hacemos una misión hay algo que no entiendes al 100%, aunque no puedas decir que es una anomalía”
Carlos García-Galán, director del programa Base Lunar de la NASA
Si hubiera algún problema durante el vuelo, ¿habría posibilidad de que la nave regresara antes de tiempo hacia la Tierra?
Hay varias opciones durante diferentes fases de la misión de hacer un abortaje de la misión y poder regresar antes, pero la verdad es que tenemos una trayectoria que en casi todos los casos es más fácil pasar por la Luna y acelerar la vuelta que intentar dar la vuelta y no pasar. Al principio de la misión hay algunas opciones para acortar varios días de la trayectoria, que es dar la vuelta y volver. Normalmente, intentaremos dejar que la trayectoria ocurra y volver después de varios días. Por eso las primeras 24 horas son tan importantes, porque una vez que encendemos los motores, ya sabemos que van a ser varios días antes de que puedan volver.
El gran objetivo, anunciado hace unos días, es la creación de una base en el polo sur de la Luna, un programa del que usted será uno de sus máximos responsables. ¿Cuáles serán los primeros pasos para su construcción?
Lo vamos a hacer en 3 fases. La primera, de aquí hasta el 2028, el objetivo es poder llegar a la Luna fiablemente con muchas misiones, o sea, aprender todos los aspectos de ir al Polo Sur y aterrizar. Y el segundo objetivo es experimentar con tecnologías nuevas que vamos a necesitar para la infraestructura. Entonces ahí es cuando vamos a ver diferentes experimentos, o en la nave de alunizaje, o en los rovers que vamos a poner. También vamos a hacer una serie de drones que los podemos utilizar para llegar a sitios muy remotos del Polo Sur, que es donde realmente están los objetivos científicos más importantes.
La segunda fase empezará en 2029, ahí es cuando empezamos a montar la infraestructura que estará ahí ya permanentemente para poder lograr vuelos de larga duración o permanentes en la Luna, como cosas en el sistema de comunicaciones, energía eléctrica, solar y nuclear, ese tipo de cosas. También preparar la superficie para poner los módulos. Entonces lo podemos hacer eso con vehículos lunares, tripulados y no tripulados, que pueden estar ahí haciendo su trabajo mientras que los astronautas no están allí. Y la última fase es cuando empezaremos a montar lo que son los módulos permanentes para que sean habitables, y eso empezará sobre el 2032.
@NASAAdmin
Para construir una presencia humana sostenida en la Luna,
estamos construyendo @NASAMoonBase , priorizando
las operaciones en la superficie y la infraestructura escalable.
- Aterrizajes robóticos frecuentes y pruebas de movilidad,
incluidos los drones MoonFall.
- A partir de 2027, se prevé un ritmo casi mensual de aterrizajes en
la Luna de equipos y vehículos exploradores con cargas útiles científicas.
- Inversiones en energía, comunicaciones y movilidad terrestre
- Infraestructura escalable para dar soporte
a la presencia humana a largo plazo.
El objetivo es claro: sentar las bases de una base lunar duradera
y dar el siguiente paso hacia Marte.
¿Qué tecnologías clave deben probarse o demostrarse primero en la Luna antes de avanzar hacia Marte?
Todo lo relacionado con generar electricidad y distribuirla es muy importante, porque en el polo sur de la Luna hay muchas zonas donde hay sombras permanentes, o igual hay noches lunares que son de como 14 días. En esta situación, de sombra, las temperaturas bajan a unos niveles bajísimos. Mantener los sistemas vivos es un desafío muy grande. Por eso, cualquier manera de generar electricidad, incluso en estas zonas donde no tienen mucho sol, es muy importante. Por eso estamos mirando a tecnologías nucleares reducidas que podemos poner en rovers, por ejemplo, o en las naves de alunizaje. También las comunicaciones y el poder hacer la navegación y movilidad sobre la superficie. Todo eso va a ser muy importante para montar una base en la que vamos a estar permanentemente. Y después, una vez que ya está montada, la logística, como ocurre aquí en la Tierra. Si tienes una colonia en la Antártida o eso, la logística es lo que hace realmente que puedas estar ahí durante mucho tiempo.
¿Es la llegada al polo sur de la Luna la nueva carrera espacial de estos años?
Va a ser llegar y poder quedarnos. O sea, vamos a la Luna para quedarnos allí. No vamos a la Luna como un viaje de poner la bandera y volvernos. La verdad es que llegar allí es solo el primer paso. Queremos montar una base y empezar a hacer exploración de la Luna de una manera sostenible y permanente.
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ISAACMAN





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