
RUGBY / CAMPEONATO DE EUROPA
España saca adelante más por pundonor que otra cosa y con un gran Saleta un partido muy trabado que Rumanía juega en inferioridad una hora.
España tardó en volver de Lisboa. Parecía que se había quedado a vivir allí durante una hora larga de partido en Butarque este domingo, pero despertó de la pesadilla a tiempo para colgarse, a duras penas, el bronce del Campeonato de Europa ante una Rumanía (23-29) como siempre indigesta, pese a jugar la mayor parte del choque en inferioridad por una roja.
Cerca de media entrada registró el recinto de Leganés. La RFER intentó llenarlo por todos los medios, intensificando la promoción en días previos, pero las circunstancias no acompañaban. Sin España en la final, horario de sobremesa, domingo, un sol que invitaba a estirar el aperitivo... De haber batido los Leones a Portugal en esas desastrosas semifinales, quizá otro gallo habría cantado. Al menos la sorprendente victoria de los vecinos (17-19) ante Georgia en la final disputada a continuación sobre el mismo césped rebajará algo la culpa.
Por momentos costaba distinguir un partido del otro. Uno tenía la sensación de estar viendo aquello en diferido, y no una película nueva. España debía expiar pecados y en lugar de eso los repetía. Ni la expulsión, pasado el cuarto de hora, de Immelman por tomarse la justicia por su mano en una abierta le cambió la cara a un equipo que da la sensación de necesitar un parón, un reseteo, para refrescar conceptos y trabajar ideas, especialmente en la melé, la touch y el juego a la mano, que parecían asimiladísimas.
Rumanía había salido a llevar el partido por los mismos derroteros que Portugal, a dar guerra en las fases estáticas, a ensuciar la circulación rápida de pelota de los Leones, a descentrarles en el juego subterráneo, que por el bando rival se cobró la baja de Álvaro García durante un rato por amarilla. El plan daba resultado al descanso. Los Robles se habían adelantado gracias a un golpe pasado por Conache y, ya sin Immelman, se habían distanciado con un ensayo de Bonaparte y un drop de Plai. España solo había conseguido recortar mediante el pie de Richardis, que pidió palos a tiempo cumplido tras una infracción del rival en su propia 22. Que no se buscara el saque de lateral fue sintomático del escaso nivel de confianza que exhibe ahora mismo la Selección.
El panorama empezó a virar bien entrada la segunda mitad, cuando el desgaste rumano y el lavado de cara que le dio Bouza al XV hicieron efecto. Laforga fue destino final de una de las pocas ocasiones en las que se movió el balón con soltura y precisión, y el equipo nacional entró en combustión. 15 minutos después mandaba en el marcador merced a otros dos posados, de Saleta, el mejor del partido por no decir el único destacable, y de Nieto, este a raíz de un maul. Conache convertía un par de infracciones locales y dejaba todo abierto para la recta final. El bronce lo sentenció Carmona y los últimos minutos fueron los más tranquilos de España en lo que va de mes. Urgía descanso.
¡VAMOS! 🥉
#LoQueNosUne | #LosLeones
🥉🇪🇺
#LoQueNosUne | #LosLeones
TODA LA INFORMACIÓN LO HE
ENCONTRADO DE LA PÁGINA
OFICIAL DE AS OFICIAL Y
INFORMACIÓN ADICIONAL DEL
TWITTER OFICIAL ESPAÑA RUGBY




No hay comentarios:
Publicar un comentario