Empiezo algo nuevo que espero que sea interesante para la gente que me quiera leer.
Se me ocurrió la idea de hacer un blog nuevo, donde comentar aspectos de un lugar que es parte de mi vida. Que no se quede en el olvido. Con el tiempo le he añadido información de mi población y otras ciudades cercanas.
Cine, televisión, música y actualidad también tienen cabida en este espacio.
Seguro que de aquí saldrá algo bueno, en este pequeño rincón que abierto con toda mi ilusión.
El Valencia doblega por tercera vez seguida al Panathinaikos y estará en
Atenas el próximo viernes 22 entre los cuatro mejores de Europa.
Gesta, machada, épica, histórico, ‘animalá’… Mientras escribía esta crónica el móvil echaba humo. Porque el Roig Arena, y Valencia entera, estaba viviendo en la felicidad absoluta. El Valencia Basket jugará la Final Four en Atenas, del 22 al 24 de mayo, tras vencer al Panathinaikos en el quinto partido de la serie de cuartos de final. Se enfrentará al Real Madrid en la semifinal.
Hubo abrazos. Mil. Y lágrimas. Del aplauso y el júbilo se pasó a la emoción. Entre el ‘oh oh oh’ del Sweet Caroline este grupo taronja que ha hecho historia a las órdenes de Pedro Martínez daba la vuelta de honor. El Roig Arena ha venido con un pan debajo del brazo. Los jugadores prometieron devolver la serie a Valencia
tras el 0-2. Lo lograron la semana pasada. Y hoy han acabado de firmar
una remontada histórica, esa que solo se había dado una vez. Ya son dos.
Lo dijo Montero en AS para enervar a todo el Panathinaikos.
“Se le puede ganar hasta ocho veces”. No hizo falta tanto. Bastó
hacerlo tres veces. ¡Pero qué tres veces! Valieron por ocho. La del
quinto partido fue un triunfo como un castillo de grande. Desde el salto
inicial hasta el minuto 40. El Valencia barrió de la pista a un Panathinaikos que pareció llegar sin fuerzas. Esta vez no habrá excusas para Ataman ni para Giannakopoulos,
allá donde viera el partido. Su equipo fue barrido de la cancha por un
grupo de jugadores excelso que han demostrado que el dinero no siempre
vale para ganar. Que se preparen sus estrellas. Porque ahora la cosa irá
contra ellos.
Badio, que había estado gris
durante toda la serie, se dejó la magia para el último partido. 20
puntos y 5 rebotes pero sobre todo la sensación de que aguantó al equipo
cuando los griegos tenían alguna posibilidad. Montero, de menos a
más, estuvo más contenido en la anotación pero se le vio en todas
partes, vacile incluido final. No podía faltar. 12 puntos para 24
créditos de valoración. Y Taylor, 9 puntos y 7 rebotes. Y Braxton Key, el hombre de la máscara. Y De Larrea, brutal, la NBA le espera. Y Thompson, con un triple letal. Y todos. Valencia está en la Final Four y este grupo pasará a la historia.
El
quinto partido empezó con muchos nervios en ambos. Fallos continuos en
los lanzadores, algunos en posiciones liberadas. Pero en estos lares ya
le tiembla la canilla al más pintado. Los taronjas, además, estaban
hiperactivos en defensa, metiendo manos a diestro y siniestro. Badio
descorchó el aro con una lanzamiento en el que pisaba la línea del
6,75. Los verdes estaban incomodísimos, con el corsé puesto. Su primera
canasta, una entrada de Nunn, fue a los 5 minutos de juego. De Larrea, hielo en la sangre, fue el primero en anotar de tres (11-4, min. 6). Cada punto había que ganarlo con sangre. Otro triple de Costello encendió el Roig Arena aunque Lessort, tras un palmeo, puso un 14-10, al final del primer cuarto.
Para entonces ya se había visto la obsesión del Panathinakos por que Montero no generara. Preferían hacerle falta antes de que el dominicano protagonizara la acción de ataque taronja. Un triple Nunn y una canasta de Grant pusieron la primera ventaja griega desde el inicio (14-15, min. 11). Sako contestó al segundo y Nunn
volvió a poner en ventaja a su equipo (16-17). Fue la última en todo el
partido. Porque aquí comenzó una catarsis taronja. Un arreón brutal. De
esos que matan partidos. Montero inició la andanada con un triplazo. A partir de ahí, un parcial de 19-1. Robar, correr, meter. Key, el hombre de la máscara. Taylor, tras robo. Matazo de De Larrea.
Isaac Nogués celebra con los aficionados la clasificación para la Final Four de la Euroliga.DAVID GONZALEZ
El Roig Arena, en ebullición. Ataman
ya no sabía qué hacer. Alguien de su banquillo lanzó una botella de
agua a la pista para parar esto. Pura deportividad. No sirvió de nada.
Un triple de Taylor y dos libres de Badio pusieron la máxima (35-18, min. 18). Incluso tuvo el Valencia varios tiros para ponerse +20 mientras Ataman miraba al fondo el banquillo: Toliopoulos y Grigonis a cancha. Grant y Hayes-Davis,
de tres, rompieron la sequía, redujeron la ventaja y lo dejaron 35-23,
al descanso. Buena renta pero de haber estado medianamente acertado (4
de 20 triples), el Valencia habría finiquitado la serie en solo dos cuartos. El Panathinaikos, peor no lo pudo hacer.
El Valencia salió del vestuario dispuesto a que esto no se escapara, con un triple de Badio y canastón de Montero. Sus generadores anotando. También se apuntaba Taylor,
poniendo de nuevo la máxima en todo el partido (43-26, min. 22). Fácil
parecía. Pero esto es un quinto partido de playoff y la plantilla del Panathinaikos cuesta 40 millones de euros. Aunque fue Toliopoulos,
un secundario, el que encendió la mecha verde, con cinco puntos
seguidos. Los triples que no entraban ahora sí lo hacían. No le convenía
este ritmo al Valencia. Porque Grant, Hayes y Toliopoulos metieron al Panathinaikos en el partido, desde el 6,75. Badio se afanaba por tapar agujeros, y Key, cuando estaba, era imparable. Nunn hacía la cuarta, importante. Ataman volvió a tirar de Osman. Era Badio contra todos. No podían con él en un momento clave. Un triple de Juancho, antes del penúltimo bocinazo, puso un inquietante 56-50.
Diez minutos para la gloria. El incomprensible fallo debajo del aro de Osman para ponerse a cuatro era una señal. A continuación triplazo de Pradilla y otro de Osman. El intercambio de canastas le valía al Valencia pero había miedo de que el Panathinaikos volviera en el peor momento. Pero no. Dos triples de De Larrea y Thompson acabaron de tumbar a un conjunto de Ataman que nunca estuvo de verdad en el partido. Lessort, a base de rebotes ofensivos, boqueaba y Osman, con un triple, volvía a bajar la renta de los 10 puntos (73-65, min. 37). Pero un mate de Key acabó de hacer reventar al Roig Arena. El Valencia está de enhorabuena. Atenas se volverá teñir de taronja.
Atenas espera a un épico Valencia Basket que ya es de Final Four
VALENCIA BASKET
EUROLIGA
Los taronja culminan la gesta de remontar un 0-2 en el playoff y logran el máyor éxito de su historia
El Roig Arena vive su noche más mágica con un lleno en las gradas y celebraciones tras la victoria ante el Panathinaikos
Badio y Montero lideraron a los de Pedro Martínez, que pudo contar con un inmenso Key pese a su fractura de nariz
Gesta taronja. El Valencia Basket ya es de Final Four y Atenas espera a los de Pedro Martínez, que pasaron por encima del Panathinaikos (81-64)
para lograr la gesta de remontar un 0-2 en la eliminatoria. Y todo en
un partido a cara o cruz, en el que los locales se impusieron al equipo
con más presupuesto de Europa tras una serie inolvidable que ha escrito
la página más épica en la historia del club. Y ojo que este Valencia BC
no teme a nadie de cara a una cita en Atenas en la que empezarán
midiéndose al Real Madrid, con el Fenerbahçe y el Olympiacos en la otra
semifinal. Giannakopoulos, anfitrión en el OAKA, podrá asistir ya a la
Final tras cumplir su sanción, aunque será para ver al Valencia Basket.
¿Quién se lo iba a decir hace poco más de una semana?.
Con las únicas bajas por lesión de López-Arostegui y Josep Puerto y el descarte técnico de Yankuba Sima, el Valencia Basket salía de inicio con Jean Montero, Brancou Badio, Kameron Taylor, Matt Costello y Neal Sako.
El Panathinaikos se llevaba la primera posesión, pero Nunn fallaba el
primer lanzamiento en unos primeros minutos en los que los nervios se
notaban en la pista, sin acierto en ningún equipo.
Eso sí, mientras los puntos tardaban en llegar,
los taronja empezaban a cargar de faltas a los griegos, con TJ Shorts,
Osman y Faried sumando ya una antes de que Badio estrenara el marcador
pasados los dos minutos con un lanzamiento exterior pisando la línea de
triple. La defensa taronja anulaba el ataque visitante y Montero se
multiplicaba ayudando con dos tapones. Taylor ponía el 6-0 en una
entrada, poco antes de que Nunn sumara los primeros puntos del
Panathinaikos casi en el ecuador del primer cuarto.
Braxton Key, con la máscara protectora tras su fractura de nariz. / F. Calabuig
Key, con su máscara, sumaba desde el 4,60 instantes después y tras una acción de Lessort bajo el aro, De Larrea ponía la máxima diferencia
(11-4) con un triple que levantaba a una afición que soñaba con Atenas.
Todo le iba de cara a los taronja y aunque Costello aún sumaría después
un triple, Hayes-Davis, Rogvakopoulos desde el tiro libre y Lessort,
tras un nuevo rebote, reducían la diferencia a un 14-10 al final del
primer cuarto. Los porcentajes de acierto eran bajos en ambos equipos, pero el 0 de 7 en triples para los de Ataman penalizaba a los griegos.
Parcial de 19-1 y recital en defensa
Omari Moore, sin minutos en el primer cuarto, entraba a pista en una reanudación en la que un
triple lejano de Nunn y una canasta bajo el aro de Grant ponían por
delante al Panathinaikos por primera vez en el partido (14-15).
Una mínima ventaja que apenas le duró unos segundos a los visitantes,
primero por la rápida respuesta de Sako y después por un parcial de 7-0
que inició Montero con un triple y remató Key con 4 puntos.
Brancou Badio, de nuevo clave tras descansar ante el Baskonia el domingo. / F. Calabuig
Ataman, desesperado, paraba el partido a 6:34 del descanso,
pero aún vio aumentar el parcial taronja hasta el 9-0 tras una nueva
canasta de Taylor tras robo. La defensa taronja anulaba por completo el
ataque rival, con un Panathinaikos que solo sumaba un tiro libre de
Osman hasta un minuto antes del descanso, con un escandaloso parcial de
los locales de 19-1.
Los mates de De Larrea y Pradilla y un triple de Taylor dejaban contra las cuerdas al equipo con más presupuesto de Europa,
aunque aún pudieron reducir una diferencia que llegó a ser de +17
(35-18) con una canasta de Grant en la zona y un triple de Hayes-Davis
tras una rápida circulación, que llevó el 35-23 al descanso. En un
partido falto de puntos, había que aplicarse en defensa y los taronja
estaban mucho más metidos en el partido, desesperando incluso a un
Kendrick Nunn que sumaba ya tres faltas. Montero, por su parte, era ya
el mejor valorado a pesar de sumar solo tres puntos, con otros tantos
rebotes y asistencias y, sobre todo, sacando faltas a sus rivales, con
cuatro al descanso.
De Larrea, en el quinto partido de la serie de cuartos de final de la Euroliga. / F. Calabuig
Gran Badio en la reacción visitante
Badio
y Montero rompían el parcial visitante en la reanudación, con un triple
y un tiro libre respectivamente. Pero los de Ataman volvían a ponerse
en las manos de Hayes-Davis y de Toliopoulos, quien empezaron a
sumar los triples que no les entraron en la primera parte, para liderar
un parcial de 0-10 cerrado por Grant y obligar a Pedro Martínez a parar el partido con un inquietante 43-36.
El momento era delicado y Badio volvía a sumir la responsabilidad anotadora con un triple y cuatro tiros libres sin fallo,
mientras el Panathinaikos se agarraba al partido con el acierto de
Hayes-Davis y Toliopoulos desde el 6,75 (50-42). Nunn, ya con cuatro
faltas, anotaba entrando a canasta, pero la respuesta fue inmediata con
un Key que ponía en pie a la afición con un mate.
Osman volvía a reducir la diferencia a seis puntos tras dos fallos de Costello desde el 4,60, pero a cada acción visitante respondía un Badio que se mostraba imparable, ya con 18 puntos al final del tercer cuarto.
Lástima que un triple de Juancho Hernangómez sobre la bocina dejara de
nuevo en +6 la ventaja taronja. Un resultado corto para lo visto hasta
entonces en la pista.
Locura y éxtasis en la grada
Los taronja no perdían los nervios y aunque Osman respondió rápido a un triple de Pradilla,
la defensa les llevó a un nuevo parcial de 10-2, con cuatro puntos de
Reuvers y dos triples de Darius Thompson y De Larrea que llevaban la
locura a la grada, mientras Ataman se veía obligado a parar el partido de nuevo, con 69-55 a 5:30 del final.
El descanso no le valía de mucho al Panathinaikos, los taronja recuperaban el balón y un mate de Key hurgaba en la herida griega.
Las prisas eran para los de Ataman, mientras los taronja movían bien el
balón, intentando agotar los segundos. Tanto que se perdió una posesión
en manos de Badio, al sobrepasar los 8 segundos para cruzar media
pista.
Lessort y un triple de Osman reducían diferencias, pero Montero no fallaba desde el tiro libre y Key y Reuvers llevaban el éxtasis a la grada, que celebraba ya el pase a la Final Four.
Los de Ataman, sin tiempo ni ideas, fallaban sus tiros a la desesperada
y el enganchón final de un Montero despedido al grito de MVP mientras
anotaba sus dos últimos tiros libres cerraba un partido en el que no se
llegó ni a jugar la última posesión. El Valencia BC es equipo de Final
Four y el Roig Arena lo celebró a lo grande. Atenas les espera y este
equipo es capaz de todo.
Valencia Basket remonta un 0-2 a Panathinaikos y jugará la primera Final Four de su historia (81-64)
P5 1/4 EuroLeague
Valencia Basket se clasificó para su primera Final Four tras
sobreponerse al 0-2 inicial en la eliminatoria y llevarse el quinto y
definitivo partido ante el Panathinaikos por 81-64 frente a un Roig
Arena que le llevó en volandas todo el partido y que registró su récord
de asistencia con un lleno total de 15.600 espectadores. Valencia Basket
se puso por delante desde el inicio con un buen parcial de salida y
aunque los visitantes recortaron poco antes del final del primer cuarto e
incluso se pusieron brevemente por delante en el inicio del segundo, la
defensa taronja desconectó por completo la ofensiva griega para ir
construyendo una ventaja que se quedó en doce al llegar al intermedio.
Los hombres de Pedro Martínez salieron bien tras el descanso pero el
equipo griego encontró mucho acierto desde detrás del arco en el tercer
cuarto, con seis triples de nueve intentos, para recortar la diferencia y
entrar con todo por decidir en los últimos diez minutos. En el momento
más delicado, el equipo taronja encontró su ritmo para encadenar dos
triples que le disparaban una ventaja que supo proteger hasta el final
para asegurar el punto definitivo de la serie.
El entrenador Pedro
Martínez comenzó el partido poniendo en pista de inicio el quinteto
formado por Jean Montero, Brancou Badio, Kameron Taylor, Matt Costello y
Neal Sako. Tras unos primeros minutos muy trabados y de máxima tensión,
en los que Faried se tuvo que retirar al lastimarse la rodilla, la
primera canasta del partido tardo dos minutos y medio en llegar y fue un
triple de Brancou Badio, que alargó el parcial de salida con un tiro
libre al que siguió una bandeja de Taylor. Nunn metió la primera canasta
visitante ya bien entrados en el minuto 4 pero dos tiros libres de Key y
un triple de De Larrea mantenían por delante al cuadro taronja pese al
despertar ofensivo de Lessort y Hayes-Davis que ponía el 11-8. Un triple
de Costello y un acierto tras rebote ofensivo de Lessort lo dejaban en
14-10 al final del primer cuarto.
Nunn metió el primer triple
visitante en la primera acción del segundo acto y Grant puso por delante
a los griegos antes de una canasta de Sako, un triple de Jean Montero y
dos tiros libres y una bandeja en transición de Braxton que llevaban a
Ataman a gastar el tiempo muerto. Pese al parón, Taylor recuperó el
balón para irse al aro como una flecha pero el equipo taronja no
consiguió embocar varios triples librados, al menos supo encontrar la
manera de cerrar su aro y una transición que acabó con un mate de De
Larrea suponía que el técnico turco del Panathinaikos pidiese su segundo
tiempo muerto. Pese al parón, una buena defensa trajo otra recuperación
que terminó con un mate de Pradilla y un tiro libre de una técnica
después de que el banquillo griego impulsase una botella a la pista. Un
triple de Taylor y dos tiros libres de Brancou estiraban la renta
taronja a una nueva máxima antes de una canasta de Grant y un triple de
Hayes-Davis que dejaban el marcador en 35-23 al llegar al descanso.
La
segunda mitad comenzó con un triple de Brancou que le devolvió
Hayes-Davis mientras Montero se inventaba puntos de la nada y Taylor se
fabricaba un gancho en la pintura. Hayes-Davis asumía el protagonismo
ofensivo de su equipo y Toliopoulos sacaba un viaje al tiro libre y
clavaba un triple para recortar. Le costaba anotar al cuadro taronja y
un triple de Grant ponía el 43-36 al llegar a la mitad del tercer acto
antes de dos tiros libres de Brancou previo a otro triple visitante,
obra de Hayes-Davis. El escolta senegalés de Valencia Basket se lo
devolvió pero el acierto exterior del equipo griego no bajaba para
recortar a seis. Brancou iba sacando viajes a la línea de personal y
aunque Nunn seguía recortando, Braxton se fabricó el pasillo al aro para
la bandeja. Panathinaikos cambió a una configuración con cinco
jugadores pequeños y aunque anotó el cuadro griego con un canastón de
Osman, Brancou capturó su propio fallo para anotar a tabla y luego
convirtió un rectificado, aunque un triple sobre la bocina de Juancho lo
dejaba con 56-50 con diez minutos por jugar.
El último acto
comenzó con un triple de Pradilla que le devolvió Osman pero Thompson
encontró a Reuvers en la pintura para la canasta a tabla y luego el
pívot taronja no falló desde el tiro libre. Tras dos rebotes ofensivos,
Thompson consiguió convertir desde detrás del arco y con el Roig Arena
en éxtasis, una buena defensa permitió a Valencia Basket correr para un
triple de De Larrea que llevaba a Ataman a parar el partido. Pese al
parón, una recuperación permitió a Key recorrer el campo para colgarse
antes de que Lessort cortara el parcial taronja y dos mates tras rebote
ofensivo de Hayes-Davis y Lessort ponían el 71-61 dentro ya de los
últimos tres minutos. Montero sacó un viaje al tiro libre y aunque Osman
clavó un triple, el equipo taronja lucho el siguiente balón para que la
jugada acabara en un mate de Key y tras jugar largo, Reuvers palmeó
dentro su propio fallo para entrar con trece de ventaja en el último
minuto. Con el partido decidido, el Roig Arena entregado y un poco de
lío al final, el tiempo se terminó con el marcador final de 81-64.
Pedro Martínez
“Estamos
Final Four, es impresionante, es un gran éxito para el club, para toda
la gente que ha trabajado para esto, es un gran logro. Me alegro por la
grandísima concentración que han tenido en toda la serie, incluso cuando
perdimos partidos. Jugar en equipo nos ha dado mucho durante la serie,
porque seguramente ellos sean mejores uno por uno”.
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