lunes, 15 de junio de 2026

El proyecto que Benicarló llevaba 15 años esperando arrancará por fin este verano


 

 Panorámica de Benicarló.

Turisme Comunitat Valenciana

 


 

La Generalitat acaba de adjudicar una actuación largamente reivindicada, con una inversión de 2,65 millones y un plazo de ejecución de ocho meses, que marcará un antes y un después para el municipio en el aspecto ambiental

 

Quince años después de quedar paralizado, uno de los proyectos más esperados y reivindicados de Benicarló ya tiene vía libre para hacerse realidad. La Generalitat ha dado el paso definitivo para poner en marcha una actuación ambiental llamada a cerrar una de las grandes asignaturas pendientes del municipio, una intervención que ha acumulado retrasos, trámites administrativos y obstáculos durante más de una década.

La actuación en cuestión es el sellado y la restauración ambiental del antiguo vertedero municipal, cerrado desde 2011 y pendiente desde entonces de una clausura definitiva conforme a la normativa vigente. La Conselleria de Medio Ambiente ha adjudicado las obras a Ferrovial por 2,65 millones de euros y prevé que los trabajos comiencen este mismo verano. 

La previsión de inicio de las obras llega respaldada además por las cuentas autonómicas de 2026. Los presupuestos de la Generalitat incluyen una partida de cuatro millones de euros destinada al sellado y restauración ambiental del vertedero de Benicarló, una inversión que evidencia la apuesta del Consell por culminar definitivamente un proyecto pendiente desde hace más de una década. 

Este nuevo avance llega siete meses después de que la Generalitat sacara a licitación el proyecto y supone el paso definitivo para resolver una infraestructura que, pese a llevar quince años fuera de servicio, continuaba requiriendo una intervención integral para garantizar su seguridad ambiental y su adecuada integración en el entorno.

Desde el departamento autonómico que lidera Vicente Martínez Mus informan que "este año seguro" que comenzarán los trabajos y también apuntan a que puedan iniciarse "durante los meses de verano". El plazo de ejecución previsto es de ocho meses.

La adjudicación se ha producido tras un proceso de licitación al que concurrieron cinco empresas interesadas en ejecutar una actuación considerada estratégica para la recuperación ambiental de la zona.

 


El vertedero municipal de Benicarló situado en la carretera de Càlig no presta servicio desde mayo del 2011. / MEDITERRÁNEO

 

Una reivindicación pendiente desde 2011

El vertedero dejó de funcionar el 30 de mayo de 2011, fecha desde la cual los residuos se trasladaron temporalmente a Xixona hasta la puesta en marcha de la planta de valorización de Cervera, a finales de ese mismo año. Desde entonces, el recinto ha sido objeto únicamente de tareas de mantenimiento y control para evitar incidentes, especialmente incendios, en una zona catalogada de alto riesgo.

Sin embargo, el cierre de la actividad no suponía su clausura ambiental definitiva. La necesidad de culminar este proceso había sido una reivindicación recurrente durante años, especialmente por la complejidad administrativa que suponía disponer de todos los terrenos afectados. El desbloqueo definitivo llegó en 2024, cuando el Ayuntamiento completó los trámites necesarios para que la Generalitat pudiera asumir la ejecución del proyecto.

 

Qué se hará en el antiguo vertedero

El proyecto contempla una restauración integral del recinto. Entre las actuaciones previstas figura la impermeabilización de toda la superficie para evitar la entrada de agua de lluvia y reducir la generación de lixiviados, considerados uno de los principales riesgos ambientales asociados a este tipo de instalaciones.

También se instalará una red específica para la captación y tratamiento del biogás generado por la descomposición de la materia orgánica acumulada durante años, con el objetivo de reducir las emisiones contaminantes y mejorar la seguridad del emplazamiento.

Las obras incluirán además nuevos sistemas de drenaje para canalizar las aguas pluviales y actuaciones de recuperación paisajística mediante siembras y plantaciones de especies adaptadas al entorno.

Una vez finalizados los trabajos, el recinto quedará vallado y pasará a una fase de vigilancia postclausura que deberá mantenerse durante, al menos, 30 años para controlar la evolución de los gases, los lixiviados y la estabilidad del sellado.

 

TODA LA INFORMACIÓN LO HE 

ENCONTRADO EN EL 

PERIÓDICO MEDITERRANEO



 

 
 




   Pirata Oscar 

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