Woody Allen comenzará el 5 de octubre a rodar
su nueva película ambientada en Madrid
Será la cuarta ciudad española en la que desembarca este veterano director, tras haber trabajado en Oviedo, Barcelona y San Sebastián.
Hubo un momento delicado hace meses en el que parecía que finalmente Woody Allen no vendría a Madrid. La información dejó de fluir, el rodaje se retrasó de forma indefinida y no había forma de contactar con el director de Annie Hall, pero finalmente fue algo temporal y poco después trascendió que la idea definitiva era empezar a rodar el 5 de octubre, en lugar de en primavera.
Ya va quedando menos, entonces, para que Allen ruede su nueva película en Madrid, gracias a un provechoso acuerdo contraído con la Comunidad y el Ayuntamiento. Esta producción saldrá adelante con la aportación de 1.5 millones de euros por parte de la Comunidad de Madrid y de otros 1.5 millones de euros por parte del Ayuntamiento: en conjunto hablaríamos del 15% del presupuesto de la película, que asciende por su parte a unos 10 millones de euros (o unos 12 millones de dólares).
El anterior largometraje del cineasta neoyorquino, que en noviembre cumplirá 91 años, es Golpe de suerte (2023), rodado en París, con actores franceses y un guion hablado en francés. La película se proyectó en el Festival de Venecia en 2023 y tuvo críticas bastante positivas comparadas con trabajos anteriores, de forma que todo apunta a que será el modus operandi de Allen para su siguiente película. Un film que, según el trato alcanzado, tendrá que incluir en el título la palabra “Madrid”.
Vicky Cristina Madrid
Es prácticamente lo único que se sabe de la misma, pues no ha trascendido ni detalles de la trama ni del reparto que querría reclutar Allen; tampoco de si la película estará hablada en español como Golpe de suerte estuvo en francés. Igualmente no se trata de un gesto pionero en la carrera de Allen, pues Madrid sería la cuarta ciudad española donde rueda: en 2008 firmó Vicky Cristina Barcelona con Penélope Cruz y Javier Bardem en localizaciones de Oviedo y Barcelona, y para la Rifkin’s Festival de 2020 recaló en San Sebastián.
Después de este proyecto Allen aspira a volver a rodar en Nueva York, aunque admite que la cosa está bastante difícil. Desde 2019, cuando estrenó Día de lluvia en Nueva York, el resurgimiento de sus acusaciones por el MeToo han movido a una suerte de exilio europeo para Allen, que culminaría finalmente en Madrid.
De cara a este rodaje se estima que se generarán 1.200 puestos de trabajo directos y 2.000 indirectos, y que el retorno económico para el Ayuntamiento y la Comunidad se cifraría en medio millón de euros.
Pirata Oscar




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