sábado, 20 de diciembre de 2025

NATIONAL GEOGRAPHIC 219 (NATIONAL PRESENT) (Los orígenes de la pizza Margarita: la reina que inspiró un plato universal)


 

 

Ya estoy aquí con otra sesión de (NATIONAL PRESENT)de la sección de NATIONAL GEOGRAPHIC. 

 

Esta semana toca hablar Los orígenes de la pizza Margarita: la reina que inspiró un plato universal.  Toca esta semana conocer la historia de esta pizza tan universal sus origenes en esta entrada de NATIONAL GEOGRAPHIC también un poco sobre la reina que inspiro este plato que tanta gente come en el mundo.

 

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Convertida en plato nacional con el apoyo de la reina Margarita, la pizza es hoy todo un símbolo de la cultura italiana.

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Símbolo de Italia

 

A finales del siglo XIX, tras una visita de la reina Margarita de Saboya a Nápoles, la pizza empezó a convertirse en la comida italiana por excelencia.

 

En 1889, el rey de Italia, Humberto I, y su consorte Margarita de Saboya hicieron una visita oficial a Nápoles . Mientras paseaban por las calles del centro de la ciudad, quedaron sorprendidos por el aroma que brotaba desde ciertos locales de panaderos.

Como el protocolo no permitía hacer un alto para degustar aquellas piezas que desprendían tan buen olor, los responsables de las cocinas de los Saboya decidieron satisfacer la curiosidad de los regios personajes invitando a Raffaele Esposito, cocinero de la pizzería Pietro… e Basta Così, a las cocinas del palacio real de Capodimonte, donde se alojaba la pareja.

Esposito propuso una degustación de tres pizzas: la «mastunicola» (literalmente «maestro Nicola», que puede traducirse como «el tío Nicolás»), compuesta por una masa blanca con manteca, queso de oveja, albahaca y pimienta; otra de tomate y anchoas, y finalmente una pizza de tomate, mozzarella y albahaca.

Al día siguiente, el pizzaiuolo recibió una carta de reconocimiento del jefe de servicios de mesa de la Casa Real en la que se afirmaba: «Apreciado señor Raffaele Esposito. Le confirmo que las tres clases de pizza que preparó usted para Su Majestad la Reina resultaron deliciosas». 

En forma de flor

La historia agrega que, aunque las tres pizzas fueron de su gusto, la soberana mostró su preferencia por la tercera –la de tomate, mozzarella y albahaca–, y el cocinero napolitano se lo agradeció dando el nombre de pizza Margarita a aquel plato que solía preparar, como homenaje a la reina.

El acto de galantería del napolitano se inspiró quizás en la presentación de la pizza, que originalmente se servía con finas lonchas de mozzarella dispuestas radialmente como los pétalos de una flor, por ejemplo, una margarita. Pero también tenía un significado político, pues los ingredientes de este sencillo plato combinaban los colores de la bandera de Italia: rojo (por el tomate), verde (por la albahaca), y el blanco de la base y la mozzarella.

 

Regina Margherita di Savoia

 

Margarita de Saboya (1851-1926), esposa del rey de Italia Humberto I. Fotografía de mediados del siglo XIX.

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Hay que tener en cuenta que la visita de Humberto I y Margarita a Nápoles se produjo sólo 19 años después de la anexión de la ciudad de Roma al reino de los Saboya (1870), episodio que coronó el proceso de unificación nacional de Italia desarrollado en las décadas anteriores. Y si, una vez hecha Italia, había que hacer a los italianos, era necesario también construir sus símbolos, incluidos los gastronómicos. De este modo, en el contexto de la Italia unificada, la pizza, que históricamente había sido un plato reservado a los napolitanos más pobres, se difundiría por el conjunto del país hasta convertirse en el plato nacional por excelencia.  

 

Una reina patriota

El papel atribuido a la reina Margarita en la popularización de la pizza no es casual. La reina estaba comprometida desde hacía tiempo en la promoción del made in Italy. Para contrarrestar la hegemonía francesa en el campo de la
moda y de la cocina, y para reafirmar el estilo de la nueva nación, vestía ropa y joyas realizadas por diseñadores italianos y consumía comida local. Cultivó asimismo una imagen de proximidad al pueblo llano.

Se contaba que, en su visita a Nápoles en 1889, la soberana degustó un muslo de pollo comiéndolo con las manos, como una mujer corriente; desde entonces, cuando alguien se saltaba la etiqueta, decía: «También la reina Margarita come el pollo con los dedos». La primera reina de Italia tuvo, pues, un papel fundamental en la comunicación del recién nacido Estado, aun a costa de infringir el protocolo. Y, en este contexto, un plato exquisito, pero también tricolor como la bandera de Italia, no podía ser sino un éxito. 

 

PizzaioloPrint

 

Vendedor de pizzas napolitano. Grabado de la primera mitad del siglo XIX, realizado por Gaetano Dura.

wikimedia commons
 

También cabe señalar que el tomate fue el ingrediente que marcó la diferencia y definió la pizza tal como hoy la conocemos. Si las hogazas blancas existían desde tiempo inmemorial , la utilización del vegetal americano era más bien reciente, puesto que su difusión se había visto obstaculizada por varios prejuicios: había quienes lo asociaban a la mandrágora (una planta venenosa de la familia de las solanáceas); otros, al fruto prohibido del Edén, y otros más a un pecaminoso afrodisíaco.

Y era corriente la creencia según la cual podía enloquecer o matar a quien lo consumiera. En la Italia del sur, donde en el siglo XVIII se utilizaba como planta ornamental en los jardines aristocráticos y adornaba elaborados centros de mesa, la aceptación del tomate partió de las clases populares que, espoleadas por el hambre, dejaron a un lado la desconfianza. En todo caso, en 1889 las pizzas blancas aún estaban muy difundidas, como atestiguan varios recetarios publicados en la época. Hoy, la versión «roja» ha suplantado sin discusión a la originaria y –probablemente– parte de su éxito se debe a la benévola intercesión de la reina Margarita.

 

 

TODA LA INFORMACIÓN LO HE 

ENCONTRADO EN LA PÁGINA 

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 Pirata Oscar 

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