La major de Hollywood se halla en un momento de máxima incertidumbre, pero aún así los responsables de su división cinematográfica quieren seguir probando cosas.
2025 ha sido un año peculiar para Warner. Esta major de Hollywood había visto en los últimos tiempos su prestigio hundido en el fango a costa de la directiva de David Zaslav, pero hete aquí que los responsables de su división cinematográfica (Warner Bros. Motion Picture Group) quisieron tomar cartas en el asunto. Pamela Abdy y Michael De Luca, con un interés genuino por el cine, empezaron a dar luz verde a proyectos tan arriesgados como comerciales, y el resultado ha sido magnífico.
No es solo que Warner haya liderado la taquilla mundial con producciones como Una película de Minecraft o Superman (por no hablar de F1, en coproducción con Apple); es que también ha maravillado a la crítica. Weapons, Los pecadores, Una batalla tras otra… todas están entre lo mejor del año, con las dos primeras incluso habiendo tenido grandes ganancias, así que sin duda hablamos de un estudio con buena salud creativa. Algo que no ha evitado, sin embargo, que Netflix haya podido comprarlo, imponiéndose a Paramount en una aguerrida puja.
Es un movimiento que forzosamente va a sacudir la industria para siempre, y que está por ver cómo afecta a la producción (y sobre todo, la distribución y exhibición) de estas películas. Aún así, los citados Abdy y De Luca han preferido seguir con sus actividades haciendo oídos sordos a los movimientos empresariales, e IndieWire se hace eco de cómo han montado un nuevo sello en el seno de Warner Bros. Un sello destinado a películas “contemporáneas” que aún no tiene nombre oficial, aunque podemos imaginarnos por dónde van los tiros.
Y es que la elección del responsable de este sello es ilustrativa. El director de contenidos de la nueva división de Warner será Christian Parkes, que no es otro que el exdirector de márketing de Neon. Neon, evidentemente, es la gran distribuidora de cine independiente del momento, y ha sido una presencia habitual en las últimas carreras de premios. Parkes estuvo personalmente involucrado en la carrera al Oscar de Parásitos y Anora (finalmente ganadoras de Mejor película) e impulsó también Anatomía de una caída, Titane, Longlegs o El triángulo de la tristeza.
De Neon a Warner
Antes de abandonar Neon el pasado 12 de diciembre, Parkes también se hizo cargo de la distribución de Un simple accidente de Jafar Panahi, última Palma de Oro de Cannes y más que probable candidata al Oscar a Mejor película internacional. Parkes se trae consigo a Jason Walde y Spencer Collantes, también extrabajadores de Neon, en lo que apunta a ser un intento de Warner por apostar por el cine de autor internacional con signo independiente. Es, vaya, una apuesta clara por ese cine artístico con vocación popular que tantos buenos resultados le ha dado en 2025.
“Creemos en el poder de la narración y hemos trabajado por crear un hogar para los cineastas que comparten los altos estándares de excelencia creativa que Warner Bros. ha mantenido durante más de un siglo”, han declarado Abdy y De Luca. “A medida que el mercado cinematográfico mundial sigue acogiendo ideas frescas y dando la bienvenida a nuevos públicos, nos entusiasma que Christian lidere nuestros esfuerzos por amplificar las voces de narradores audaces, atrevidos y originales”.

“El nuevo sello defenderá sin miedo las perspectivas únicas tanto de talentos consagrados como emergentes, y estamos agradecidos a David Zaslav y a la dirección de la empresa por su continua pasión y apoyo para hacer posible este sello”.
Por lo pronto no sabemos cuándo empezará a funcionar el sello (o cómo le afectará el control de Netflix), aunque ya podemos imaginarlo en festivales de cine pujando junto a otras competidoras como A24, Mubi y la propia Neon por la próxima gran sensación del cine independiente.








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