El cineasta rumano Radu Jude se aliará con Sebastian Stan para una nueva y curiosa reimaginación moderna del mito de Mary Shelley
La inmortal obra de Mary Shelley sobre el doctor Frankenstein y su criatura vuelve a estar en el punto de mira de varios proyectos. A la ambiciosa nueva versión de Guillermo del Toro para Netflix cabe añadirle la nueva versión de otro clásico, el remake de la secuela de los estudios Universal en los años treinta de La novia de Frankenstein con The Bride que dirigirá la actriz Maggie Gyllenhaal con un atractivo reparto que ha implicado a Christian Bale encarnando a la criatura, Jessie Buckley como la novia (el personaje interpretado magistralmente por Elsa Lanchester en el filme de 1935), también a su hermano Jake Gyllenhaal y a Penélope Cruz.
Más olvidable ha sido Lisa Frankesntein de Zelda Williams y estrenada entre nosotros directamente en alquiler en streaming, y a esta retahíla de títulos se le podría añadir algún que otro reciente también inspirado en la novela de Shelley, como Dead Lover de la canadiense Grace Glowicki y, por supuesto, esa genialidad de Pobres criaturas de Yorgos Lanthimos que le dio su segundo Oscar a Emma Stone.
Pues bien, además hay otro, en este caso futuro proyecto, y es el que nos ocupa titulado Frankenstein in Romania con un Sebastian Stan, el Soldado de Invierno en el UCM de Marvel, decidido a seguir con las caracterizaciones más sorprendentes. Así lo hemos podido constatar en A Different Man, con un personaje afectado de neurofibromatosis, o metiéndose en la piel del mismísimo Donald Trump en The Apprentice, y decidido a encarnar pronto a ese hijo antinatura de Víctor Frankenstein.
El actor nacido en Rumania, y con la doble nacionalidad rumano-estadounidense, ha querido hacer realidad uno de sus deseos contactando con Radu Jude, cineasta rumano que con películas como Un polvo desafortunado o Porno loco o No esperes demasiado del fin del mundo se ha ido ganando prestigio internacional entre la crítica y recolectando premios a su paso por diversos festivales, y exhibiendo en sus películas un característico humor negro, sarcástico y absurdo.
Y seguramente también habrá influido para acelerar el proyecto entre los dos el que Jude haya presentado en el Festival de Loncarno su particular visión de otro icono del terror, el de Drácula, con intenciones y presupuesto modesto, rodada en Transilvania y unos resultados que el propio cineasta ha valorado como su particular homenaje al cine de Ed Wood, considerado tradicionalmente como el peor director de la historia del séptimo arte.
La petición expresa del actor ha hecho que Jude se haya puesto ya manos a la obra con la elaboración del guion. Pero, ¿entre tanto mito de Frankenstein, qué aportaría esta nueva adaptación? Los detalles avanzados por The Hollywood Reporter indican que sería una modernización del mito mezclando la historia real sobre la existencia de una cárcel secreta de la CIA en Bucarest con la leyenda del monstruo de Frankenstein. Y lo cierto es que, teniendo en cuenta los antecedentes de Radu Jude, apunta a que todo será una auténtica locura.
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