Con una pasmosa superioridad, fruto del retorno de un insaciable Álvaro Granados y especialmente de un estelar Unai Aguirre, con un 77,3 por ciento de efectividad en paradas, además de la organización defensiva y la inteligencia colectiva en ataque, machacó España a Montenegro, como en los cuartos de final de los pasados Mundiales de Singapur, esta vez en el arranque de la segunda fase del Europeo.
En el Belgrade Arena ya no puede fallar la Selección si quiere estar en las semifinales, y lejos de entrar en pánico decidió mandar un aviso a navegantes, es decir, a Francia y Hungría, los siguientes rivales: esta España está muy viva.
Entró poco menos que en tromba España, hasta el punto de que tuvo Dejan Savic, quien acabaría indignado con sus jugadores, que pedir un tiempo muerto ya a los cinco minutos de partido, con 0-3 en el marcador, después del doblete (el primero de penalti) de un Granados que regresaba hambriento después de haberse quedado sin marcar ante Serbia y de sufrir contra Holanda un partido de sanción, y el tanto de palmeo de Roger Tahull en la séptima asistencia de Sergi Cabanas en este campeonato.
Pero mejores aún que los ataques estaban siendo la sólida defensa y el papel una vez más fundamental de un Unai Aguirre que encadenó tres paradas ante Marko Mrsic, Dusan Matkovic y Jovan Vujovic, y que vio cómo Strahinja Gojkovic estrellaba un lanzamiento de penalti en el palo, si bien el joven montenegrino se desquitó anotando el primero de los suyos, a los seis minutos, seguido del 1-4 de Álex Bustos, con un trallazo, para concluir el primer periodo.

Más arrollador aún que el arranque del partido para el combinado nacional fue el del segundo cuarto, con dos protagonistas fundamentales. Por un lado, Aguirre y su recital de intervenciones ante el omnipresente Gojkovic, pero también ante Mrsic e incluso en un penalti atajado a Dmitrii Kholod. Con un brutal 75 por ciento de acierto en paradas, nueve sobre 12 tiros, llegaría al descanso.
Por otro, Granados, con otros dos goles, más bien golazos, junto a los anotados por Biel Gomila y Pol Daura, para rebatir los de Montenegro, únicamente capaz de marcar en superioridad, mediante Miroslav Perkic por dos veces. Con un 3-9, al transformar Alberto Munárriz un penalti a falta de medio segundo, se alcanzó el medio tiempo.
Con otras tres paradas para su repertorio de las ocho que haría en el tercer cuarto reinició Aguirre el encuentro, ante Vlado Popavic, Vujovic y un Matkovic que sí logró batirle en superioridad, igual que Vladan Spaic. Ordenada la defensa, era cuestión de que siguieran cayendo como hojas en otoño los goles de una inteligente y eficaz España, que encontró a Pol Daura, Marc Larumbe por toda la escuadra, Munárriz y a Unai Biel con un doblete, para situar un impresionante 5-14 con un cuarto por delante.

En realidad, ese último periodo fue de propina, pues se notó horrores que el encuentro estaba ya sentenciado. Entró Edu Lorrio para dejar a Aguirre con 17 paradas en 22 tiros, y el único gol que se vio en los ocho minutos de juego no lo marcó ni un español ni un montenegrino, en el sentido estricto, ya que lo materializó Kholod, un ruso nacionalizado hace un lustro con el país balcánico, que con este 6-14 queda descabalgado de la lucha por las semifinales. Todo lo contrario que la Selección.
La siguiente ‘final’, ante Francia
El más difícil todavía de España, sin embargo, no ha hecho más que empezar. Este domingo, de nuevo a las 15:30 horas (Teledeporte), se mide con una Francia que vendrá de jugar este viernes con el combinado anfitrión, en un día que será doblemente crucial por el Hungría-Serbia que puede resultar indirectamente trascendental.
Y cerrará la Selección esta segunda fase el próximo martes, a las 18:00, precisamente contra los magiares, que parten como líderes por su inmaculada liguilla inicial. No queda otra que ganarlo todo para estar en las semifinales del viernes próximo.




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