Guiada por Munárriz frente a su ‘alter ego’ Te Riele, la Selección resuelve ante Holanda su primer ‘match-ball’ en el Europeo, por lo que se accede con seis puntos a la segunda fase.
Resolvió España su primer ‘match-ball’ en el Europeo masculino de waterpolo, su primera batalla, para tratar de salir airoso de una guerra solo apta para equipos como el de David Martín, vigente campeón mundial y continental. En un Belgrade Arena que pasó de la caldera del lunes a piscina semivacía, superó con mucha holgura la Selección a una Holanda que a punto había estado de derrotar a Serbia en el debut.
Así que, tras derrotar los anfitriones a Israel (19-9), accede el combinado español como segundo de grupo a la siguiente fase con seis puntos, que se acumulan, en una nueva liguilla en la que se medirá con Hungría (que ya suma nueve), Francia y Montenegro, el rival este viernes tras haber superado por la mínima a los galos (13-12), y en la que únicamente los dos mejores pasan a semifinales: ganarlo todo o caer eliminados.
“Con uñas y dientes”
Lo saben los jugadores, como un Miguel de Toro que así lo confirmaba tras la victoria: “Para nosotros, desde el día de Serbia cada partido es una final”. Y abundaba, con un auténtico alegato: “Debemos tener fe en nosotros como hemos hecho siempre, y sentir que seguimos siendo los campeones de Europa y del mundo, y que esos títulos tenemos que defenderlos con uñas y dientes”, zanjó.

Dispondrá ya en toda esa segunda fase España de un Álvaro Granados que era baja más que sensible este miércoles por la sanción impuesta por European Aquatics a raíz de su expulsión ante Serbia, lo cual se notó en una acelerada entrada al partido. Anotó el jugador del Tenerife Echeyde Tom de Weerd en la primera superioridad, resucitando los fantasmas del lunes. Pero Bernat Sanahuja devolvió el golpe también en la primera ocasión en que la Selección gozó de un hombre de más. Y de nuevo esa situación marcó Óscar Asensio el 2-2, después de que Kas Te Riele, la gran amenaza neerlandesa, estrenase su casillero de penalti.
Igualaba con ese gol Te Riele los nueve goles en este campeonato de Alberto Munárriz, quien replicó con un impresionante bloqueo a bocajarro a chut de Sam van den Burg, y después avanzando a España por primera vez a través de un tiro exterior, el 2-3, con el que concluyó un primer cuarto coronado con sendos paradones de Miki Buitenhuis y Unai Aguirre.
Con otras dos atajadas dio el cancerbero español la bienvenida al segundo periodo, seguido del gol de Te Riele, el chut al palo de Sanahuja y, en tres nuevas superioridades, el de un Munárriz en estado de gracia, el de Unai Biel sobre la bocina de la posesión y el de Fran Valera, tras un gran robo de Sergi Cabanas. Un despegue hacia el 3-6 que cortó el omnipresente Te Riele con un discutido penalti. Pero ahí estaba Biel otra vez para lanzar un trallazo que suponía un esperanzador 4-7 al descanso.
Se reanudaba el encuentro con un golpe literal entre los dos máximos goleadores del campeonato, de Te Riele sobre Munárriz, que investigó el videoarbitraje por su posible violencia, finalmente descartada. De ello se desquitó el capitán de España con un golazo de vaselina en el siguiente ataque, aunque las hostilidades no cesaron, pues enseguida vio el propio seleccionador, David Martín, una tarjeta amarilla por protestar la poca cintura de los árbitros, y reducía distancias Lars Ten Broek.

Pero tres goles a cara de perro, de Miguel de Toro en posición de boya, de Álex Bustos en el segundo palo a gran asistencia de Marc Larumbe, y de Biel Gomila en dos tiempos tras un paradón de Buitenhuis, situaron a la Selección seis goles por delante, 5-11, antes de que Te Riele metiera el cuarto de su cuenta particular y de que lo mismo hiciera Munárriz en un penalti que, por quejarse, le supuso la amarilla también a Branko Mitrovic, seleccionador de Holanda.
Con 6-12 en el marcador y el choque ya sentenciado, entró Edu Lorrio en la portería aunque no pudo evitar el gol de penalti de Bilal Gbadamassi, sí el de Sebastian Hessels, que se estampó con el larguero. Tampoco logró Jelto Spijker en la otra meta hacer nada ante Unai Biel, que metía el octavo gol de España en superioridad, y Biel Gomila, ambos asistidos por un insaciable Larumbe, para el definitivo 7-14.
Hungría es el gran escollo, pero no el único
Será indiscutiblemente Hungría el gran rival a batir en la segunda liguilla. Los magiares, que iniciaban la programación del día con un paseo frente a Malta (21-6), llegan con un pleno de victorias, nueve puntos, y una diferencia de goles de +26. El segundo en liza será Serbia, que cuenta con ocho puntos. Ante los balcánicos, sin embargo, ya no volverá a jugar España en este formato de competición.

A los que sí se enfrentará en la segunda liguilla será a Montenegro y Francia, por este orden. De hecho, a los primeros deberá verlos este viernes, después de imponerse en un choque con los galos que se les complicó, pues del 7-12 se pasó al 11-12, y por un gol (12-13) acabaron consiguiendo terminar la primera fase con seis puntos, por tres de Francia, ya prácticamente fuera de las semifinales.




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